Copu Media: de lo feo en mi campaña política

Enfrentarse a una campaña electoral no es fácil, todos lo sabemos. Pero, de vez en cuando, nos encontramos con algunos personajes que nos hacen reflexionar sobre la capacidad de entender la dimensión política y humana. Y no lo digo por las personas que te hacen mala cara en la calle cuando intentas entregarles un volante con tus propuestas. Aunque debo reconocer que me sorprendió una chica de aproximadamente 15 años a la salida de mi colegio, el Colegio San Ignacio en Medellín: me tiró la tarjeta que le entregué mientras decía «¡Gas!». Me pregunté: ¿qué le habrán metido en la cabeza a esta muchacha para que reaccione así ante un gesto tan sencillo como la entrega de una pieza publicitaria?

Pero uno de los episodios más desagradables ocurrió antes de que comenzara la campaña. Tenía en mente explorar algunos de los campos de acción a los que he dedicado mi vida: la psicología, la publicidad, el marketing, los medios de comunicación, el deporte, el bienestar animal y el emprendimiento. Así que hice todo lo posible por reunirme con gremios y asociaciones. Visité Ruta N, Fenalco, IAB y Colpsi, entre otras, con la idea de conocer de primera mano las necesidades de cada sector y ver si era posible ponerlas sobre la mesa como temas de discusión durante la campaña, con el fin de visibilizarlas e integrarlas al debate.

Sin embargo, en medio de este ajetreo, me topé con la respuesta de un medio de comunicación nacional llamado Copu Media. Les había pedido el favor de agendar una pequeña reunión por Zoom para conocer su opinión sobre cómo estaban viviendo mis colegas el escenario del gobierno actual y qué esperaban de los futuros. Me respondieron con un cuestionario de cerca de 10 preguntas, aparentemente redactadas por inteligencia artificial. Les contesté brevemente que había trabajado en la industria durante dos décadas y que mi intención era simplemente conversar, no dar una entrevista.

La respuesta que recibí de su director de Comunicaciones Estratégicas, Rodolfo Velásquez, me dejó impactado. Es algo para no olvidar y que vale la pena exponer, no solo para mostrar a qué presiones nos sometemos los candidatos, sino también para evidenciar la ligereza con la que algunas personas tratan a quienes no conocen. A veces es un asunto de centralismo, a veces un asunto de ignorancia, a veces de dejar en manos de la IA todas las respuestas, pero otras veces, de llana y simple vanidad, del latín vanĭtas, vanitātis, que significa «cualidad de vano» (hueco, vacío o falto de realidad). A continuación la vana carta del señor Velásquez y mi respuesta:

Carlos Naranjo en la Maratón de Candidatos de La Silla Vacía: una conversación sobre política, país y futuro

Este martes 2 de marzo, el candidato al Senado Carlos Naranjo participó en la Maratón de Candidatos organizada por La Silla Vacía, una transmisión en vivo de 12 horas en la que el medio entrevistó a un grupo selecto de aspirantes al Congreso que considera con posibilidades reales de llegar al Capitolio y aportar a una política distinta en Colombia.

Durante la jornada, los periodistas Daniel Pacheco y Jerson Ortiz conversaron con Carlos Naranjo sobre su trayectoria profesional, su visión del país y las razones que lo llevaron a pasar de analizar la política a competir directamente en las urnas.

De estratega y analista a candidato

Uno de los momentos más interesantes de la entrevista fue cuando Pacheco y Naranjo hablaron de la candidatura de la periodista María Isabel Rueda en 1997. Pacheco le pidió a Naranjo que hablara de su historia como estratega y analista político. Allí recordó que, hace más de veinte años, su intención inicial no era dedicarse al mundo de la propaganda ni a la estrategia electoral.

La vida, sin embargo, tomó otro rumbo.

Con el tiempo terminó trabajando en comunicación estratégica, análisis político y campañas, un campo que le permitió observar de cerca cómo se construye el poder en Colombia y cómo se toman muchas decisiones que afectan la vida cotidiana de los ciudadanos.

“Hace más de dos décadas yo no quería dedicarme a esto”, comentó durante la conversación. “Pero la vida da muchas vueltas. Hoy no solo asesoro campañas sino que también soy candidato”.

Ese recorrido —de observador a protagonista— es precisamente lo que explica su candidatura. Según Carlos Naranjo, después de años analizando el sistema político desde afuera, llegó el momento de intentar transformarlo desde adentro y dejar de quejarse. Los políticos tienen miedo y sus discursos se basan en cálculos electorales. Por eso la decepción de la gente cuando llegan al Congreso. «Mi campaña es una campaña política sin miedo, de frente», afirmó Naranjo.

Emprendedores y pymes: una prioridad legislativa

Otro de los temas centrales de la entrevista fue el apoyo a los emprendedores y a las pequeñas y medianas empresas en Colombia. Carlos Naranjo explicó que, como publicista y consultor, ha trabajado durante años con empresarios, marcas y emprendimientos que luchan por crecer en medio de una regulación compleja y, muchas veces, excesiva.

Esa experiencia directa con el sector productivo lo llevó a una conclusión clara: Colombia necesita una legislación más simple, más flexible y más favorable para quienes generan empleo. En su opinión, buena parte del talento emprendedor del país se queda atrapado en trámites, normas confusas y cargas regulatorias que dificultan competir y crecer.

Por eso, uno de sus objetivos en el Senado sería impulsar reformas que alivien esa presión normativa sobre las pymes y faciliten la creación de empresa. “Los emprendedores no necesitan discursos”, ha dicho en varias ocasiones. “Necesitamos reglas claras, simples y que se cumplan”.

Del análisis político a la acción

A lo largo de la entrevista también se abordó el trabajo de Carlos Naranjo como analista político en distintos medios regionales e internacionales, un rol que le permitió estudiar durante años el comportamiento del electorado, las dinámicas del poder y los cambios culturales que atraviesa la democracia colombiana. Ese conocimiento —según explicó— es una de las herramientas que quiere llevar al Congreso.

Más que un político tradicional, Carlos Naranjo se presenta como alguien que ha observado el sistema durante décadas, que lo ha estudiado y que entiende tanto sus fallas como sus posibilidades de cambio. Su conclusión, repetida durante la entrevista, resume el espíritu de su campaña: “Necesitamos cambiar la política, cambiando a los políticos”.

Una conversación abierta con el país

La Maratón de Candidatos de La Silla Vacía buscaba precisamente eso: abrir espacios de conversación directa entre candidatos y ciudadanos en un momento clave del calendario electoral. Durante doce horas de transmisión, los periodistas del medio dialogaron con aspirantes que, desde distintas corrientes políticas, buscan renovar el debate público.

La participación de Carlos Naranjo en ese espacio fue una oportunidad para explicar su historia, exponer sus ideas y mostrar que su candidatura no nace de la política tradicional, sino de años de observar el país desde la estrategia, la comunicación y el análisis.

Ahora, el reto es diferente: pasar del diagnóstico a la acción. Porque, como insiste Carlos Naranjo, Colombia no solo necesita nuevas ideas en la política. Necesita nuevas personas dispuestas a llevarlas al Congreso.

¿Sirven las Cámaras de Comercio en Colombia?

Durante 20 años tuve mi empresa de Publicidad y Marketing dedicada a asesorar a pequeñas y medianas empresas llamada Naranjo Publicidad. Cada año era el mismo padecimiento impuestos de industria y comercio, contadores, facturación y renovación del Certificado de Cámara de Comercio.

Todos aportaban poco valor al proceso de atención y servicio al cliente, pero eran inevitables. En especial este último, relacionado con las Cámaras de Comercio. Sus valores suelen ser significativos para las pequeñas y medianas empresas y establecer tarifas de renovación por facturación así la utilidad sea menor o negativa, me parece francamente un abuso.

Es por ello que considero que las Cámaras de Comercio, encargadas de la certificación de costumbres mercantiles, deben adecuar sus procedimientos a las necesidades del mercado colombiano o desaparecer. Sus procedimientos, propios de un monopolio, y juntas directivas siguen siendo controladas por claros intereses políticos y empresariales ajenos a los pequeños y medianos empresarios, que son la mayoría de las empresas en Colombia.

Necesitamos entidades que verdaderamente representen los intereses de la mayoría de los empresarios en Colombia. Necesitamos cambiar la política, cambiando a los políticos.

La importancia de la comunicación política en Colombia: Lecciones de Luis Carlos Galán y el icónico afiche de Carlos Duque

En un país como Colombia, donde la política está profundamente entrelazada con la historia, la cultura y las emociones de su pueblo, la comunicación política se convierte en una herramienta esencial para conectar con los ciudadanos y construir confianza. Las mujeres y los hombres que se dedican a la política no solo dominar las propuestas legislativas, sino también saber transmitirlas de manera clara, emocional y auténtica. En este contexto, el legado de Luis Carlos Galán, un líder visionario, y el emblemático afiche diseñado por Carlos Duque para su campaña presidencial de 1982, ofrecen lecciones valiosas sobre cómo la comunicación puede transformar una candidatura en un símbolo de cambio. Este artículo explora la importancia de la comunicación política y cómo estos elementos históricos pueden inspirar estrategias modernas para optimizar el posicionamiento orgánico en internet de las nuevas figuras políticas.

La comunicación política: Un puente hacia el electorado

La comunicación política no se trata solo de transmitir mensajes, sino de construir una narrativa que resuene con las necesidades, valores y aspiraciones de los ciudadanos. En Colombia, un país con un contexto sociopolítico complejo, la comunicación efectiva puede marcar la diferencia entre una campaña olvidada y una que inspire acción. Según estudios, las estrategias de comunicación en campañas electorales, especialmente en plataformas digitales como X, Instagram o TikTok, son clave para influir en la opinión pública y movilizar el voto, combinando mensajes racionales y emocionales que conecten con el electorado.

Un candidato al Senado debe entender que la comunicación no es solo un discurso en una plaza pública o un tuit viral. Es un proceso estratégico que incluye:

  • Autenticidad: Los votantes valoran a los líderes que muestran coherencia entre sus palabras y acciones. Un mensaje auténtico genera confianza.
  • Narrativa emocional: Las campañas exitosas apelan a emociones como la esperanza, la indignación frente a la injusticia o el orgullo colectivo.
  • Presencia digital: En la era de las redes sociales, la visibilidad en plataformas digitales es fundamental para llegar a audiencias jóvenes y urbanas.
  • Claridad de propuestas: Los ciudadanos buscan propuestas concretas y viables, comunicadas de forma directa y comprensible.

Estos principios no son nuevos. Hace más de cuatro décadas, Luis Carlos Galán los aplicó con maestría, convirtiéndose en un símbolo de lucha contra la corrupción y la mediocridad, gracias en parte a una estrategia de comunicación poderosa y al icónico afiche diseñado por Carlos Duque.

Luis Carlos Galán: Un líder que modernizó la comunicación política

Luis Carlos Galán Sarmiento (1943-1989) fue un político colombiano que marcó un hito en la historia del país no solo por sus ideas, sino por su capacidad para comunicarlas. Como fundador del Nuevo Liberalismo, Galán abogó por la renovación de las prácticas políticas y la lucha frontal contra la corrupción, la mediocridad y el narcotráfico. Su pensamiento se centraba en modernizar el lenguaje político, utilizando los medios de comunicación como una herramienta para educar y movilizar a la ciudadanía.

Galán entendía que la política no podía ser un ejercicio elitista. Sus discursos, aunque extensos, eran pedagógicos, profundos y cargados de un tono emocional que conectaba con las plazas públicas, desde pequeños municipios hasta grandes ciudades. Su lema de campaña, “Contra la corrupción, la mediocridad y la miseria”, no solo resumía su visión, sino que se convirtió en un grito de batalla que resonó en millones de colombianos. Este mensaje, claro y directo, reflejaba su compromiso con un cambio estructural en la política colombiana.

Además, Galán fue pionero en reconocer la importancia de la imagen en la comunicación política. Su apariencia distintiva —pantalón blanco, camisa roja, gesto firme y mirada penetrante— no era casualidad, sino parte de una estrategia deliberada para proyectar fuerza, cercanía y autenticidad. Esta visión culminó en el afiche diseñado por Carlos Duque, que se convirtió en un ícono de su campaña y de la historia política del país.

El afiche de Carlos Duque: Un símbolo inmortal

En 1981, cuando Galán y su equipo acudieron a la agencia publicitaria Procesos Creativos, dirigida por Carlos Duque, buscaban más que un simple diseño: querían un símbolo que capturara la esencia de su movimiento. El resultado fue un afiche inolvidable: una ilustración a plumilla basada en una fotografía de Javier Pesca, que mostraba a Galán con un gesto de rebeldía, acompañado únicamente por la palabra “GALÁN” en tipografía bold y serif.

Este afiche no era solo una pieza publicitaria; era una declaración de principios. Su simplicidad y fuerza visual lograron que millones de colombianos lo colocaran en sus ventanas, desde los barrios populares hasta los hogares de clase alta. Como describe Carlos Duque, “Galán el hombre y Galán la imagen son una misma entidad”. El afiche no creó a Galán, sino que amplificó su carisma y su mensaje, convirtiéndolo en un símbolo de resistencia contra la corrupción y la mediocridad.

El diseño de Duque es un ejemplo perfecto de cómo la comunicación visual puede trascender el tiempo. La imagen de Galán, con su grito rojo, no solo movilizó a los votantes en los años 80, sino que sigue siendo un referente de cómo un mensaje político bien ejecutado puede perdurar en la memoria colectiva. Para un candidato al Senado en 2025, este afiche enseña que una imagen poderosa, combinada con un mensaje claro, puede ser más efectiva que cualquier campaña publicitaria costosa.

Lecciones para los candidatos: SEO y comunicación moderna

Hoy, la comunicación política ha evolucionado con la irrupción de las redes sociales y el marketing digital, pero los principios de Galán y el impacto del afiche de Duque siguen siendo relevantes. Para un candidato al Senado que busca optimizar su SEO (Search Engine Optimization) y destacar en un entorno digital competitivo, estas son algunas estrategias inspiradas en el legado de Galán y Duque:

  1. Crea una narrativa auténtica y consistente: Al igual que Galán, un candidato debe construir una identidad clara. Por ejemplo, palabras clave como “candidato al Senado Colombia”, “propuestas contra la corrupción” o “liderazgo ético” pueden integrarse en publicaciones de blog, videos y redes sociales para mejorar el posicionamiento en buscadores.
  2. Utiliza el poder de la imagen: Una imagen impactante, como el afiche de Galán, puede ser un diferenciador. Invierte en contenido visual profesional (fotos, videos, infografías) que refleje tu mensaje y compártelo en plataformas como Instagram, X y TikTok, asegurándote de incluir hashtags relevantes como #PolíticaColombia, #Senado2025 o #LiderazgoÉtico.
  3. Aprovecha las redes sociales para conectar emocionalmente: Galán sabía apelar a las emociones de su audiencia. Un candidato moderno debe usar plataformas como X para publicar mensajes directos y emotivos, respondiendo a las preocupaciones de los ciudadanos. Publicaciones con palabras clave como “Colombia cambio”, “justicia social” o “contra la mediocridad” pueden aumentar la visibilidad y la interacción.
  4. Invierte en contenido de calidad para blogs: Artículos como este, optimizados para SEO con términos como “comunicación política Colombia”, “Luis Carlos Galán legado” o “estrategias campaña Senado”, no solo informan, sino que mejoran el posicionamiento en Google. Incluye enlaces internos a otras secciones de tu sitio web y externos a fuentes confiables.
  5. Combate la desinformación: Como señala la experta Diana Elizabeth Ruiz, el periodismo y la comunicación política deben contrarrestar las fake news. Un candidato debe verificar sus fuentes y promover mensajes basados en hechos, lo que refuerza su credibilidad y mejora su reputación online.
  6. Haz un guiño al legado de Galán: Mencionar a figuras como Galán en tu narrativa no solo conecta con la memoria colectiva, sino que también atrae búsquedas relacionadas con su nombre. Por ejemplo, un artículo o publicación que hagas eco de su lucha contra la corrupción puede posicionarte como un heredero de sus ideales.

El poder de comunicar para transformar

La comunicación política es mucho más que un megáfono para difundir propuestas; es un arte que combina autenticidad, estrategia y conexión emocional. Luis Carlos Galán lo entendió hace décadas, y su afiche diseñado por Carlos Duque se convirtió en un emblema de su visión transformadora. Para un candidato al Senado en Colombia en 2025, estas lecciones son un recordatorio de que una campaña exitosa no solo se mide por los votos, sino por la capacidad de inspirar y movilizar a una nación.

Al adoptar una estrategia de comunicación que integre SEO, contenido visual impactante y un mensaje claro, un candidato puede no solo aumentar su visibilidad en buscadores, sino también construir una conexión duradera con los ciudadanos. Como Galán nos enseñó, la política es una oportunidad para soñar con un mejor país, y la comunicación es el puente para hacerlo realidad.