¿Qué pasó en el 92? con Juan Gómez Martínez

En el camino hacia el Senado de la República, Carlos Naranjo —candidato número 92 del Nuevo Liberalismo por la Coalición Ahora Colombia— continúa promoviendo espacios de diálogoque conectan la memoria histórica con los desafíos del presente. En esta ocasión, sostuvo una conversación profunda con Juan Gómez Martínez, primer alcalde de Medellín elegido por voto popular y también primer gobernador de Antioquia elegido por elección popular en 1992.

¿Qué pasó en el 92? con Juan Gómez Martínez. La entrevista con el exgobernador de Antioquia en 1992, fue un recorrido por una de las décadas más complejas de nuestra historia reciente: los años 90. Un periodo marcado por la violencia del narcotráfico, la transformación institucional tras la Constitución de 1991 y el surgimiento de nuevas formas de participación democrática.

Los años 90: crisis y transformación

Durante la conversación, Gómez Martínez recordó el contexto en el que asumió el liderazgo de Medellín y posteriormente de Antioquia. Eran tiempos en los que la ciudad enfrentaba niveles alarmantes de violencia, una profunda crisis social y una fuerte desconfianza institucional. Gobernar en ese escenario exigía determinación, serenidad y una visión clara de reconstrucción.

La elección popular de alcaldes y gobernadores representó un punto de inflexión en la historia política del país. Según destacó Gómez Martínez, esta transformación permitió acercar el poder a la ciudadanía, fortalecer la descentralización y consolidar una nueva legitimidad democrática en medio de la adversidad.

Carlos Naranjo subrayó cómo esos cambios institucionales siguen siendo relevantes hoy. La descentralización, la autonomía territorial y el liderazgo local continúan siendo claves para enfrentar los retos actuales de seguridad, empleo y cohesión social.

Medellín y Antioquia: resiliencia y liderazgo regional

La entrevista también abordó el proceso de recuperación institucional y social que comenzó en aquellos años. Juan Gómez destacó el papel de la articulación entre sector público, sector privado y ciudadanía como base para superar la crisis.

Antioquia y Medellín demostraron que incluso en los momentos más difíciles es posible avanzar cuando existe liderazgo firme y compromiso colectivo. Esa lección histórica cobra especial vigencia en la Colombia actual, que enfrenta nuevos desafíos en materia de seguridad, gobernabilidad y desarrollo económico.

Para Carlos Naranjo, recordar esta etapa no es un ejercicio nostálgico, sino una oportunidad para aprender. “Colombia ha superado momentos extremadamente difíciles cuando ha contado con instituciones fuertes y líderes comprometidos con el interés general”, ha señalado en distintos escenarios.

Lecciones para la Colombia de hoy

Como candidato al Senado con el número 92 del Nuevo Liberalismo por la Coalición Ahora Colombia, Carlos Naranjo ha insistido en que el país necesita combinar memoria histórica con propuestas de futuro. Escuchar a quienes gobernaron en tiempos de crisis permite comprender mejor qué decisiones funcionaron, qué errores se deben evitar y qué principios deben mantenerse firmes. Un ejemplo claro fue la construcción del Metro de Medellín, desafío que hoy enfrenta la ciudad de Bogotá con la construcción del Metro de Bogotá y los obstáculos que se presentan desde el gobierno central.

Un diálogo entre generaciones

La entrevista con Juan Gómez Martínez representa también un puente entre generaciones políticas. Un reconocimiento a quienes lideraron en momentos críticos y, al mismo tiempo, una invitación a renovar el compromiso con la democracia, la legalidad y el desarrollo regional desde la política como una vocación de servicio y no como un negocio personal.

Colombia no puede olvidar lo que vivió en los años 90. Tampoco puede renunciar a las lecciones aprendidas. En esa combinación de memoria y visión de futuro se construyen las propuestas que hoy inspiran la candidatura de Carlos Naranjo al Senado. Porque entender de dónde venimos es fundamental para decidir hacia dónde vamos.

¿Qué pasó en el 92? con Diego Sánchez

En una nueva entrega de su serie de diálogos con figuras clave de la historia reciente del país, Carlos Naranjo, candidato al Senado de Colombia con el número 92 del Nuevo Liberalismo por la Coalición Ahora Colombia, conversó con el periodista Diego Alonso Sánchez. Este encuentro no solo fue un ejercicio de memoria histórica, sino también el reencuentro de dos profesionales que compartieron años de trabajo en el sistema informativo de Teleantioquia, donde Diego se desempeñó como director de noticias y Carlos como analista político en el programa Consejo de Redacción.

El ojo de la noticia en el año del terror

Para 1992, Diego Alonso Sánchez ocupaba una de las posiciones más complejas del periodismo nacional: era el corresponsal en Medellín del Noticiero Nacional. Ese año es recordado como uno de los más violentos en la historia de la capital antioqueña, marcado por una guerra urbana sin precedentes derivada de la persecución al Cartel de Medellín.

Desde su rol, Sánchez fue testigo directo de los eventos que definieron el orden público de la época. Durante la entrevista, relató cómo el periodismo se convirtió en una profesión de alto riesgo, donde el narcotráfico y la amenaza constante a la prensa eran desafíos cotidianos. La labor informativa en los años 90 en Colombia implicaba navegar entre la censura impuesta por el miedo y la responsabilidad de narrar una realidad cruda que afectaba a todos los estratos de la sociedad.

Periodismo bajo fuego

La conversación entre Naranjo y Sánchez profundizó en la vulnerabilidad de los comunicadores durante esa década. El ejercicio periodístico enfrentaba peligros constantes, tales como:

  • Hostigamiento del narcotráfico: La prensa era un blanco estratégico para las organizaciones criminales, que buscaban silenciar denuncias o manipular la opinión pública a través del terror.
  • Violencia sistemática: En 1992, cubrir el orden público en Medellín significaba estar en el epicentro de atentados, masacres y enfrentamientos que marcaron la memoria colectiva de la ciudad.
  • La ética en la adversidad: Ambos recordaron cómo, a pesar de las presiones, se mantenía el compromiso de informar, muchas veces arriesgando la vida propia y la de sus equipos de trabajo.

Una mirada hacia el futuro

Más allá de la retrospectiva, la entrevista sirvió para que Diego Alonso Sánchez compartiera su perspectiva sobre lo que espera para Colombia en los próximos años, aprovechando su vasta experiencia en el análisis de la realidad nacional. Para Carlos Naranjo, este diálogo refuerza la necesidad de recuperar la seguridad y la institucionalidad, aprendiendo de las lecciones dolorosas que dejó la violencia de los noventa.

En una conversación con Diego Alonso Sánchez, propuso varias soluciones para el futuro de Colombia, destacando las lecciones de la década de 1990. Entre las propuestas clave se incluyen proteger y profesionalizar la prensa además de la lucha constante contra la corrupción, entre la que claramente la prensa juega un papel central.

¿Qué pasó en el 92? con Ana Vélez

En una reciente conversación de análisis cultural y político, el candidato al Senado Carlos Naranjo, se reunió con la escritora e investigadora Ana Cristina Vélez para dialogar sobre el pasado, presente y futuro de las expresiones artísticas en Colombia. La charla destacó por la aguda perspectiva de Vélez, quien ha dedicado décadas a seguir de cerca la evolución del arte, y por la visión legislativa de Naranjo hacia el sector cultural.

El arte bajo la sombra del narcotráfico

Uno de los puntos más críticos de la entrevista fue el análisis sobre cómo el narcotráfico de los años 90, en especial el 92, que transformó el ecosistema artístico del país. Según Ana Cristina Vélez, este periodo no solo trajo violencia, sino que generó una distorsión profunda en el mercado cultural. Sin embargo, no todo era malo, también la constitución de 1991 había abierto las puertas a interesantes reflexiones de Colombia como sociedad.

Una visión legislativa para la cultura

Más allá del diagnóstico histórico, el encuentro además sirvió para conversar sobre el arte, la evolución y la ciencia. Tanto Carlos Naranjo como Ana Cristina coinciden en la necesidad urgente de modernizar el marco normativo que rige la cultura en Colombia y el estímulo a las manifestaciones artísticas.

El candidato Naranjo, quien actualmente busca un escaño en el Senado para el periodo 2026-2030 con el número 92 por la coalición Ahora Colombia (en la que participa el Nuevo Liberalismo), enfatizó su compromiso con las artes. «Compartimos la firme consideración de que el país requiere una legislación que favorezca activamente las artes plásticas y escénicas«, señaló durante la conversación.

¿Qué pasó en el 92? con Jota Enrique Ríos

En una reciente conversación de alto nivel técnico y periodístico, Carlos Naranjo, candidato al Senado de la República con el número 92 del Nuevo Liberalismo por la Coalición Ahora Colombia y Magíster en Economía, entrevistó a uno de los referentes más importantes de la historia informativa del mundo económico del país: Jota Enrique Ríos. El encuentro no solo fue un repaso por la trayectoria de un veterano de los medios, sino un análisis profundo sobre los cambios estructurales que transformaron a Colombia a finales del siglo XX.

El legado del pionero: Jota Enrique Ríos

Jota Enrique Ríos es reconocido como el gran decano del periodismo económico en Colombia. Su visión lo llevó a fundar el Noticiero Económico Antioqueño (NEA), convirtiéndose en el primer informativo especializado en esta materia en el país. Con más de 45 años al aire, el NEA fue testigo y cronista de la industrialización y el desarrollo empresarial, especialmente en la región de Antioquia. Su audacia para traducir conceptos complejos en preguntas sencillas lo consolidó como un observador excepcional de la realidad nacional.

El debate sobre la Apertura Económica de los 90

Durante la entrevista, Carlos Naranjo, desde su perspectiva como economista y analista político, condujo el diálogo hacia el inicio de la década de los 90. En este periodo, el gobierno del presidente César Gaviria consolidó lo que se denominó la «Apertura Económica», un proceso de modernización estatal y reducción de barreras arancelarias bajo los postulados de la internacionalización productiva.

Al ser consultado por Naranjo sobre el impacto de estas reformas, Jota Enrique Ríos ofreció una visión crítica basada en su experiencia cubriendo los hechos en tiempo real:

  • Desindustrialización acelerada: Ríos señala que la apertura se dio de una forma excesivamente rápida, lo que generó un proceso de desindustrialización en lugar de la reindustrialización planeada. Las cifras históricas respaldan esta percepción, mostrando una reducción en la participación de la industria en el PIB de aproximadamente un 7.9% tras la implementación de estas medidas.
  • La sombra del narcotráfico: Uno de los puntos agudos de la conversación fue el análisis de la economía paralela que emergió del narcotráfico durante esa década. Ríos considera que el flujo de dineros ilícitos desestabilizó la economía formal, desalentó la inversión extranjera legítima y generó una competencia desleal que afectó profundamente el tejido empresarial colombiano.

Este encuentro entre Jota Enrique Ríos y Carlos Naranjo resalta la importancia de entender la historia económica para proponer soluciones futuras desde el legislativo. La conversación dejó claro que los retos actuales de Colombia —como la necesidad de una industria competitiva y la lucha contra las economías ilícitas— tienen raíces profundas en las decisiones tomadas hace tres décadas.